El ministro y los tomates (Gonzalo Flores, gonzalofloresopina@over-blog.com 23.6.24)

El ministro del interior ha decidido intentar ser popular y darle al país una lección rápida sobre el precio del tomate. En breve, nos informa que el precio del tomate se ha estabilizado y que eso se debió a las ferias de “precio justo”, a que los productores ahora venden en forma directa a los consumidores y a que las Fuerzas Armadas y Policía impiden el “contrabando a la inversa”; en breve, a que el gobierno interviene porque quiere una economía planificada. No, como dicen los “liberales desinformadores”, que quieren que el mercado fije los precios. “¿Qué pasaría -se pregunta el ministro- si no hubiera gobierno central que intervenga en estos temas tan graves?”.  En poco menos de ochenta segundos ha sido capaz de decir siete afirmaciones falsas y de omitir muchas más verdades, así que vamos a aclararle las cosas.

https://gonzalofloresopina.over-blog.com/2024/06/el-ministro-y-los-tomates.html

Con miedo (Juan Cristobal Soruco, Brújula Digital, 23.6.24)

...estamos a tiempo de evitar un derrotero como el argentino e impedir que a un proceso tan ominoso como el que está concluyendo su ciclo en el país, desaprovechando la oportunidad de consolidar un país democrático y moderno, sea seguido por otro proyecto autoritario que termine de conducirnos al precipicio.

Para ello, se debe reconocer que la principal disyuntiva no es entre los autodenominados socialismo del siglos XXI o libertario, sino entre autoritarismo y democracia…

https://brujuladigital.net/opinion/con-miedo-

El periodista Juan Cristóbal Soruco no es miembro de Una Nueva Oportunidad. UNO alienta el debate de ideas pero no se adscribe necesariamente a los contenidos de este artículo.

Ojo a la «Galaxia Rosa» (Gisela Derpic, Los Tiempos, 23.6.24)

Los resultados de mi estudio “Cuba, ¡no hay Derecho!” disponible en Amazon gracias a la Fundación para los Derechos Humanos de Cuba, han sido presentados en sucesivas mesas de diálogo en profundidad a lo largo de las últimas semanas en distintos lugares del país. Tal actividad ha provocado efectos similares: asombro, incredulidad, indignación y solidaridad con el pueblo cubano. No es para menos, pues no es lo mismo saber que “Cuba es una isla prisión” y tomar conocimiento de que en una extensión de apenas 109.886.19 km2, con una población estimada al 2021 de 11.333.483 Hab., el ejercicio de derechos como a la expresión, información, asociación, reunión, manifestación, prestar dinero, pescar, comer carne vacuna y otros es delito, o que existen al menos 200 cárceles, 100.000 presos comunes, más de 11.000 sin sentencia, 1.113 presos políticos de los cuales 30 son niños y más de 60 mujeres, sometidos todos a torturas y tratos crueles con absoluta impunidad, con jueces y fiscales subordinados al poder, y sin abogados independientes dado que todos son empleados de ese mismo poder.

https://www.lostiempos.com/actualidad/opinion/20240623/columna/ojo-galaxia-rosa

Cuidado con la utilización de ciertos vocablos (Carlos Derpic, Correo del Sur, 17.6.24)

Sucede en redes sociales, diarios, canales de televisión y radioemisoras de todo tipo; en debates públicos y no tanto; en círculos académicos y en charlas de café. Se utilizan los vocablos “socialismo” y “comunismo” de manera irresponsable y sin ningún fundamento. 

(...) masistas impostores como el actual presidente o el exvicepresidente, se llenan la boca perorando a los cuatro vientos que son comunistas, pero lo hacen solo para impresionar a los incautos y engañar a la población. Su práctica ha demostrado del lado de quién están y no es del lado de los pobres, los marginados, los oprimidos o los explotados, sino de aquellos que llevan a la práctica un capitalismo salvaje que depreda la naturaleza, esquilma a los indígenas y persigue, reprime y enjuicia a todos los que no son del MAS.

https://correodelsur.com/opinion/20240617_cuidado-con-la-utilizacion-de-ciertos-vocablos.html